Bonito

El pasado fin de semana tuvimos a alguien más en casa. Lo encontramos a la puerta de casa, indefenso y tembloroso. Mi hija le bautizó con el nombre de "Bonito", por que decía que era un pajarito muy guapo. Fueron dos días de ilusión para ella. Era la primera vez que mi pequeña, que ni siquiera tiene tres años, tenía un pajarillo en casa.
Su padre no estaba tan ilusionado y no podía dejar de pensar en el día siguiente. Mientras la niña pensaba en dónde estaría la mamá de Bonito y lo triste que estaría por no estar con su hijito, el papá de la niña no podía dejar de pensar que ocurriría cuando el pajarillo se fuera. El también tuvo algún pajarillo en casa de pequeño, y por eso sabía que los gorriones son pájaros de la calle que no tardan mucho en irse.
"Bonito" no sabía volar y nosotros no podíamos enseñarle. Una tarde, mientras mi pequeña dormía, Bonito se fue. Mi pequeña cree que la mamá de Bonito vino a buscarle, y aunque sintió mucho que se hubiera ido, quedó feliz por saber que Bonito y su mamá estaban por fin juntos.
Creo que la vida es dura, pero también pienso que no hay que tener prisa en perder la inocencia.
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juyma
Buena solución. De pequeño (aunque más mayor) en los veranos en el pueblo recuerdo que siempre nos empeñabamos en intentar criar algun pajaro que capturabamos con diversas mañas. El final siempre era el mismo. Eso si, recibian sepultura con una bolsa de pipas y un cruz de palos de chupa chups.
Parece mentira que ahora sea razonablemente respetuoso con la naturaleza y muy sensible al maltrato animal
Comment por juyma — 12 June, 2006 @ 9:24 am
Miguel
Es lo que pasa. Yo nunca fui muy criminal con los animalitos (salvo con moscas y hormigas), pero mirándolo desde hoy en día, ahora creo que soy un santo.
Recuerdo cuando a un primo mío se le murió un pajarillo. Lo enterramos en la calle (sobre la acera, con un montón de arena encima). En una tarde lo desenterramos 20 veces, a ver si ya había subido al cielo. Luego nos explicaron que las cosas no son tan sencillas…
Comment por Miguel — 12 June, 2006 @ 10:32 am
iluku
Una sí le hizo perradas a diversos animalillos (por afán científico, lo juro), especialmente a las ranas, y ahora soy forofa de ellas, qué cosas.
Genial lo del pajarillo desenterrado 20 veces. ¿Cómo se iba a ir al cielo si no lo dejábais en paz?
Comment por iluku — 12 June, 2006 @ 12:54 pm
melytta
Nunca he martirizado a ningún animal, sólo de pensar en las gamberradas que se les hacen me siento fatal. Ni siquiera puedo oír que me las cuenten. Se puede disfrutar de mil maneras, muchas no las comparto, las respeto y punto, pero sometiendo a un ser indefenso a sufrimiento y dsifrutar con ello no puedo dejar de catalogarlo como una monstruosidad.
He pasado de niña y de no tan niña por la experiencia de tu hija. Me los encontraba muertos, después supe que se debía al síndrome del nido. Ellos mismos se dejan morir ante el terrible error de haberse caído antes de tiempo. Me hubiera gustado que me hubieran contado que se habían ido con su madre o la verdad (lo del síndrome) antes de pensar que no los supe cuidar como necesitaban. La inocencia se conserva de tantas y tantas formas… pero sólo se pierde de una.
Besitos y sobre todo a tu niña.
Comment por melytta — 12 June, 2006 @ 4:01 pm
nadie
Si, mi hermano y yo, lo mismo, incluido entierro, rezo y 10 minutos de pena…después A jugar…es que es lo bueno que tiene ser niño, no??? Si, que nos dure la inocencia…
Supongo que el amor a los animales es una aptitud que se aprende de pequeños…al igual que las cosas importantes de la vida…creo que lo que haces es genial…
Comment por nadie — 12 June, 2006 @ 7:57 pm
manuel h
pero es que EN REALIDAD se fue con su mamá, y tu niña lo sabe, por eso te mira, calla y agradece tu interés por disfrazar tu desengañado realismo.
un abrazo
Comment por manuel h — 12 June, 2006 @ 9:24 pm
La Oruga Gritona
No, no hay ninguna prisa.
Comment por La Oruga Gritona — 14 June, 2006 @ 10:58 pm