Café Blog

14 July, 2005

Mesa para dos

Mesa para dos El siempre se sentaba en la mesita del fondo, al lado de las revistas y los periódicos. Solía venir a este café más o menos a la misma hora. En este local hacían el mejor café de la ciudad y el ambiente era agradable. Podía leer toda la prensa y ojear innumerables revistas.

Ella se sentaba en una mesita no muy lejos de la de él. Tenía aspecto de mujer culta y elegante. A ella también le gustaba leer la prensa del día mientras tomaba un café. Cuando se levantaba a por uno de los periódicos había veces que su mirada se cruzaba con la de él. En aquellas ocasiones se ofrecían una sonrisa a modo de saludo. Es como si se conocieran de toda la vida, aunque nunca hubiesen hablado. Casi siempre coincidían los dos a la misma hora, en las mismas mesas. Ninguno recordaba cuanto tiempo llevaban yendo a ese café, ni cuando descubrieron la presencia del otro.

Ella se levantó como solía hacer para buscar uno de los periódicos que estaban al lado de él. Se cruzaron las miradas como tantas veces, y como tantas otras veces se sonrieron amablemente. Esta vez ella tropezó y estuvo a punto de caer. El se levantó inmediatamente y se disculpó por la torpeza de haber dejado su nuevo bastón en un lugar tan inadecuado. Ella no recordaba haberle visto nunca con bastón, aunque desde hacía días le había parecido que cojeaba un poco. Aceptó sus disculpas y restó importancia al incidente. Se quedaron unos momentos mirándose sin decir nada, hasta que él, indeciso, le ofreció sentarse en su mesa. Ella sonrió y aceptó. Y tras un momento en el que no supieron que decir, él cogió sus manos y le confesó que hacía años que quería que algo así hubiera pasado.

Desde la barra yo les había estado observando, como solía hacer siempre. Uno de mis clientes se fijó en la pareja y me dijo son sorna:

-Mira esos viejos, ¡si parecen dos tortolitos!

Le contesté sin dejar de mirar a los ancianos:

- Son los clientes más antiguos que tengo. Llevan viniendo aquí desde que abrí el local hace años.

La pareja no dejaban de mirarse mientras hablaban de lo humano y lo divino. Recordé como casi todos los días venían a tomar café y se sentaban en las mismas mesas. A esas horas nunca hay mucha gente en el local y además yo siempre les había reservado secretamente las mismas mesas y había impedido que otros clientes se sentaran en ellas cuando alguno de los dos se retrasaba. A partir de ahora solo les reservaré una mesa.

El pagó las consumiciones y me dejó una buena propina. Se despidió de mi hasta mañana. Salieron del local agarrados del brazo y se alejaron lentamente, pues el cojeaba un poco y todavía no dominaba el bastón.






Hay 9 cafés »
  1. Miguel

    Hace ahora un año, en el viejo Café Blog, me atreví a escribir esto. Estuve a punto de borrarlo al momento, pero un comentario temprano de Marta de Galatea lo salvó ;-)

    Comment por Miguel — 16 July, 2005 @ 10:32 pm

  2. manuel h

    hay quien dice que no conviene tirar nada. Yo creo que sí, que es necesario deshacerse de muchas cosas que se escriben. Pero no es éste el caso, desde luego.
    Es bueno saber de la vida más allá del bastón.

    Comment por manuel h — 17 July, 2005 @ 9:46 am

  3. ideas

    Me alegro que no lo tirases a la papelera…

    Comment por ideas — 17 July, 2005 @ 11:09 pm

  4. juyma

    ¡Muy optimista!

    Comment por juyma — 18 July, 2005 @ 1:42 pm

  5. Sergi

    Curioso… yo ando estos días con la podadora a cuestas y dispuesto a llenar la papelera de escritos antiguos…

    Pero me alegra que tú no hayas hecho lo mismo.

    Un abrazo de un viejo conocido.

    Comment por Sergi — 18 July, 2005 @ 7:19 pm

  6. AZUL de Blancos

    y dime, ¿siguen ocupando a la misma mesa? ¿y él sigue usando el bastón, o ya cumplió su función?
    Bonita historia, Miguel

    Comment por AZUL de Blancos — 19 July, 2005 @ 3:56 pm

  7. Kalima

    Preciosa historia de amor,el amor siempre llega cuando tiene que llegar ni antes ni después.Me ha encantado.Besos.

    Comment por Kalima — 20 July, 2005 @ 8:40 pm

  8. thirthe

    una historia preciosa.

    Comment por thirthe — 25 July, 2005 @ 10:14 pm

  9. Cloé

    buaaaaaaaaaaaa diga ud si esto ocurrió o no.. caray recien me topé hoy con su blog al andar ya sabe paseándome en las cafeterías en línea..

    y vaya que me ha gustado..

    saludos desde acá..

    una recien adherida lectora y cafetera empedernida..

    le dejo un link de un amigo q posteó algo similar q sucedió en su familia.. créo..

    saludos!

    ella que es Cloé.

    http://frezko.blogspot.com/2005/06/hombre-que-mira.html

    100% recomendable.

    Comment por Cloé — 3 August, 2005 @ 5:26 am

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